El futuro del libro (III). Vargas Llosa

6 Jul

Durante la celebración de la entrega de Premios NH de relatos, Vargas Llosa reflexionó acerca del futuro del libro. El autor de La ciudad y los perros reconoció que por su edad tiene prejuicios hacia el libro electrónico en particular y hacia la cultura virtual en general, ya que dice sentir desconfianza casi visceral hacia la literatura difundida a través de las pantallas. Aunque es consciente de que probablemente habrá en el futuro una generación que desconozca los libros de papel, cree que estos no van a desaparecer y que en el peor de los casos se quedarán para una minoría.Y apunta que tal vez este hecho aumente su rigor y sea mucho más exigente, más responsable, en tanto que el margen de irresponsabilidad se lo llevará el libro virtual.
Desconfía del libro electrónico porque escribir para la pantalla es escribir para la actualidad, mientras que la gran literatura se hace con una voluntad y una esperanza de permanencia. “Cuando se escribe para una pantalla se busca la actualidad y tratar de llegar a un gran público, lo que en el campo de la literatura y el arte irremediablemente te lleva a una simplificación, a una banalización y a conseguir productos de escasa permanencia”, si bien duda de que nuestra noción de lo que es una obra maestra vaya a sobrevivir, apuntando la posibilidad de que las futuras generaciones considerarán ingenuo escribir con mentalidad de permanencia.

El futuro del libro (II). Lorenzo Silva

6 Jul

En la conferencia inaugural de los cursos de verano de la UNED en Ávila, que versó sobre el viaje en la historia de la literatura, el escritor Lorenzo Silva ha defendido el desarrollo del libro electrónico como una forma de extender el mercado del libro español y fidelizar lectores, ya que considera que con el nuevo formato el libro en español viajará más y llegará a todas las partes del mundo a un precio razonable, en contraposición a la situación actual, en la que considera que los libros españoles, salvo excepciones como Vargas Llosa, Cervantes o Pérez Reverte, no viajan.
Así, defiende que el libro electrónico sea desarrollado igual que lo han hecho los móviles, aun entendiendo que nunca podrá sustituir del todo al libro en papel.

Reapertura de la Biblioteca Vaticana.

5 Jul

El 20 de Septiembre de 2010 reabrirá sus puertas la Biblioteca Apostólica Vaticana después de 3 años de cierre por reformas por obras motivadas por el peligroso estado de la estructura de una de las alas del edificio en que, a finales del siglo XVI el Papa Sixto V ubicó esta institución.

Para paliar la inquietud de la comunidad científica por el cierre de la biblioteca, se ideó un sistema que implicara también a los usuarios en las reformas. Para ello se puso en marcha un boletín que informara periódicamente del estado de las obras, de forma que se pudieran seguir los plazos de renovación del edificio.

Además de reorganizar sus fondos, la institución vaticana ha modernizado buena parte del edificio, haciendo más fácil el trabajo de los investigadores. También, con el fin de modernizar la seguridad de los fondos, ha ideado una etiqueta dotada con un chip que emite una señal gracias a la que se puede saber en todo momento dónde se encuentra el libro y quién ha solicitado la consulta.

Para el prefecto de la biblioteca, Monseñor Cesare Pasini, la biblioteca “custodia el saber y la cultura desde una perspectiva universal, como es la propia Iglesia”. Y realza el valor de la institución que dirige: “Hace siglos que el hombre habría perdido la posibilidad de disfrutar de manuscritos, incunables o libros impresos de extraordinario valor y belleza si no hubieran sido custodiados por El Vaticano, que los ha considerado siempre un tesoro. Esta biblioteca representa algo muy importante para la humanidad.”

Entre estas joyas se encuentran manuscritos con las obras de Virgilio, la Biblia Urbinate procedente de la biblioteca de Federico da Montefieltro, una edición de la Divina Comedia de Dante, ilustrada por Sandro Boticcelli o el papiro Bodmer 14-15, que contiene los Evangelios de Lucas y Juan escritos en el siglo II.

Fuente: La Razón.

EXPOSICIÓN: Del códice al libro electrónico.

5 Jul

Desde el pasado mes de abril la Biblioteca Nacional está organizando una exposición que, con el nombre de “Del códice al libro electrónico”, hace un recorrido por la historia de los diferentes soportes de lectura y escritura que ha utilizado el hombre a lo largo de los siglos. Podremos ver ejemplares como un libro de Ester hebreo en rollo, custodiado por un cilindro de plata labrada, manuscritos de Quevedo y Calderón, máquinas de escribir, tebeos, los primeros ordenadores personales o libros electrónicos.

La intención de este itinerario histórico es la de reflexionar sobre la historia material del libro, analizar su evolución a través de sus distintos formatos y vislumbrar las características y posibilidades de los nuevos formatos.

Podemos visitar esta exposición en la sede de la Biblioteca Nacional, en la llamada Sala de las Musas, del 6 de abril al 3 de octubre.

Fuente: Biblioteca Nacional

Jorge Luis Borges

27 Jun

Si pudiera vivir nuevamente mi vida…
En la próxima cometería más errores.
No intentaría ser tan perfecto,
me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montanas,
nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos  habas,
tendría más problemas reales
y menos imaginarios.
Yo fuí de esas personas que vivió
sensata y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve alegrías.
Pero si pudiera volver atras trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben,
de eso esta hecha la vida,
solo de momentos;
no! no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte
sin un termometro, una bolsa de agua caliente, un
paraguas y un paracaidas.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios de la
primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
daría más vueltas en calesita;
contemplaría más amaneceres y
jugaría más con los niños,
si tuviera otra vida por delante…
Pero ya ven, tengo 85 años y se que me estoy
muriendo…

Su último poema..Jorge Luis Borges

LA BIBLIOTECA DE CELSO EN ÉFESO

26 Jun

La ciudad de Éfeso fue fundada por los griegos entre los siglos X y IX a.C, alcanzando su apogeo en los siglos II a.C y III d.C, siendo entre esos siglos la ciudad más populosa de Asia Menor y una de las más importantes del Imperio Romano. De esta época data la construcción de la biblioteca de Celso, llamada así porque fue erigida en honor de Tiberio Julio Celso Polemeano, procónsul de Asia, por su hijo Gayo Julio Aquila Polemeano en el año 110 d.C. 
 
La biblioteca fue construida encerrada entre otros edificios, siendo sólo visible al exterior la fachada, situada frente a una pequeña plaza, mostrándose desde aquí en todo su esplendor. La fachada fue levantada convexa,  jugando asimismo con el tamaño variable de las columnas, de tal forma que se lograba el efecto de hacerla parecer más grande de lo que realmente era.


 
En el interior, la única sala de la biblioteca tenía 16 metros de altura, y estaría cubierta por un techo de madera, meintras que el suelo estaba cubierto de mármol de varios colores. Enfrente de la entrada se encontraba un ábside de cuatro metros de vano. Para conseguir proteger el edificio de las temperaturas extremas y el exceso de humedad, se construyeron muros dobles, garantizando por la circulación del aire. Entre ambos muros corrían pasadizos semiocultos de un metro de anchura, a los que se accedía por unas pequeñas y estrechas puertas situadas en ambos lados del edificio. Parecida técnica se encuentra en la biblioteca de Pérgamo.

 
Los anaqueles para los libros estaban colocados en 10 nichos situados en los muros interiores. Sobre un podio que recorría el perímetro interior de los muros se levantaba una hilera de columnas que probablemente soportaban dos galerías balaustradas superpuestas, a través de las cuales e accedería a los nichos para libros situados en la parte superior. Todo ello le daba a la biblioteca una capacidad de almacenamiento de 12.000 volúmenes, una de las más grandes de la época.
 
Sin embargo, no se tienen noticias de los libros que se conservaban en la biblioteca. Sólo se sabe que el hijo de Celso financió la construcción y la compra de libros, labor que finalizó su nieto. No obstante, siguiendo el modelo de las bibliotecas públicas romanas, es posible que constara de dos secciones, una para libros escritos en latín y otra para libros escritos en griego, que debido a la herencia helenística de Asia Menor, serían la mayoría. Asimismo, siguiendo las costumbres griegas y romanas, las lecturas se harían en el exterior del edificio, sentados en los escalones de entrada o paseando por la plaza. Como se hacía en aquella época, la lectura se hacía en voz alta.

La biblioteca se mantuvo en funcionamiento hasta el año 262 d.C., año en el que se produjo la invasión de los godos. La bilblioteca fue incencdiada, conservándose únicamente el muro frontal. Las labores de restauración se iniciaron casi inmediatamente, finalizándose alrededor del siglo IV, volviendo a ser incendiada también en esta fecha

AMOR POR LOS LIBROS.

23 Jun

Cuando Eugenio de Andrade escribió este poema, describió nuestro amor por los libros.

En un ejemplar de las Geórgicas.

Los libros. Su cálida,
tierna, serena piel. Amorosa
compañía. Dispuestos siempre
a compartir el sol
de sus aguas. Tan dóciles,
tan callados, tan leales.
Tan luminosos en su blanca
y vegetal y cerrada
melancolía. Amados
como ningunos otros compañeros
del alma. Tan musicales
en el fluvial y rebosante
ardor de cada día.

   Oficio de paciencia (1994).